PROCESIONARIA DEL PINO
El jueves mis hijos empezaron a quejarse de que les habían picado los mosquitos mientras jugaban en el jardín. Yo les dije que era imposible, que aún no hay mosquitos, y como no volvieron a quejarse más, tampoco les hice mucho caso. Pero el viernes Mirko y Tirso volvieron a mí y me enseñaron las picaduras. Inmediatamente me di cuenta que eso no eran mosquitos, sino una urticaria provocada por las orugas del pino, o Procesionaria. En el jardín de nuestra vecina hay un pino enorme, y llevamos todo el invierno viendo las bolsas blancas que hacen las orugas, ya sabíamos que esto podía pasar. 

Les hice fotos para enseñaros y por supuesto les apliqué grandes dosis de Hidra Gel después del baño. El picor les fue calmado de inmediato y al día siguiente el aspecto de los granos había mejorado, pero han tenido que pasar dos días, a base de Hidra Gel, y desde luego sin poder salir a jugar al jardín, para que la urticaria remitiera. Yo de pequeña era muy alérgica a la procesionaria y por eso reconocí en seguida los síntomas. Afortunadamente con los años se me fue pasando. En cualquier caso es una plaga que afecta a mucha gente y a veces uno no sabe a qué puede deberse.
La Procesionaria del pino es la plaga más importante de nuestros pinares. Se la llama procesionaria porque las orugas se desplazan alineadas, como en procesión.
Esta plaga, produce daños a las diferentes variedades de pinos, pero también a cedros y abetos. Los debilita poco a poco, pues durante el invierno, las orugas se alimentan de sus acículas, las roen (las hojas de las Coníferas). Y provocan que se sequen y caigan, debilitando los árboles convirtiéndolos en carne de cañón para otras plagas.
Pero los pelillos de los que las orugas están recuebiertas, son tremendamente urticantes para el hombre y los animales domésticos. Estos pelillos se dispersan y vuelan por el aire caundo la oruga es molestada o se siente en peligro. Es su mecanismo de defensa, por lo que no hace falta tocarlas directamente. Las personas más sensibles y reactivas pueden llenarse de granos simplemente con estar cerca de las orugas. Esto es lo que me pasaba a mí de pequeña. El daño más frecuente es irritación y picor en la piel, pero también en ojos y nariz y zonas mucosas. Los perros por ejemplo, se las comen al obserbar el movimiento y se les inflama la boca, los labios o incluso hasta la cabeza, y lo pasan fatal. Muhcas veces los dueños no se imaginan a qué puede deberse.
En realidad es su mecanismo de defensa. Son como dardos envenenados, de los que cada oruga posee nada más y nada menos que 500.000 tricomas, que así se llaman. Estos tricomas están especialmente diseñados para clavarse en el adeversario. Son muy pequeños, no se aprecian a simple vista y no los debemos confundir con los pelos de la oruga. Se clavan en quien las toca, pero también en las personas que están cerca de una procesión, pues el viento desplaza los microscópicos pelillos y se clavan de igual forma. Producen alergia, urticaria pero también pueden producir conjuntivitis, los dardos en el ojo son muy difíciles de quitar y pueden producir infeccines. No hay que alarmarse, simplemente tener mucho cuidado en las zonas de riesgo.
Es interesante conocer su ciclo vital para poder prevenir la urticaria, que es muy molesta, especialmente en nuestros pequeños.
En verano las mariposas nacen, se aparean y la hembra ponen los huevos en las acículas de los pinos. Las orugas nacen entre septiembre y octubre y construyen sus nidos. Una especie de bolsas blancas que se quedan en las ramas de los pinos como si fueran globos.
Así pasan refugiadas el invierno y cuando llega la primavera o desde principios de marzo, las orugas salen de las bolsas, descienden al suelo en procesión, se entierran y hacen un capullo o crisálida, como los de los gusanos de seda. Se transformarán en mariposa para salir en verano y comenzar de nuevo el ciclo. Así que ahora mismo nos encontramos en época de riesgo, cuando las orugas descienden en procesión al suelo y son muy urticantes. Tenemos que vigilar bien la zona cuando salgamos al campo, si es un pinar hay que extremar las precauciones y si vemos la procesión no permitir que nuestros hijos las toquen, y mantener alejadas a nuestras mascotas.
Y si nos afecta, siempre nos quedará el Hidra Gel.
Aquí os dejo un artículo publicado en Diario Médico por una especialista en alergias:
http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/entorno/es/desarrollo/1079242.html








































